POR UN RETORNO SEGURO

No podemos empezar este escrito sin un recuerdo especial para aquellos afiliados y compañeros del sector que han perdido a algún familiar o ser querido, o que han padecido de cerca las consecuencias del Covid-19. Toda la sociedad está realizando un gran sobreesfuerzo para limitar el alcance de la pandemia y en especial el personal sanitario, esquilmado tras años de recortes en la sanidad pública.

Debemos ser conscientes de la gravedad de la situación en la que nos encontramos y que todavía no hemos superado. Tiene que quedar muy claro: esto no es el verano del 2019 pero con mascarillas. No se puede frivolizar ni minusvalorar los riesgos de contagio que estamos asumiendo todos con el retorno a la actividad laboral.

Somos conocedores de las penurias y dificultades de muchos compañeros. Todavía, a día de hoy hay muchos trabajadores del sector de las autoescuelas no han cobrado nada del ERTE y sus economías familiares están seriamente resentidas.

EL COCHE, EL GRAN OLVIDADO

Los protocolos que CNAE ha firmado con los grandes sindicatos centran sus medidas en las aulas y oficinas cuando lo que realmente preocupa a la ciudadanía y a los profesores es cómo se va a proteger la formación en los vehículos donde es obvio que no se pueden respetar las medidas de distanciamientos social que recomienda Sanidad.